La emoción de la sorpresa y el deseo de ese regalo que tanto esperamos convierte el día de los Reyes Magos en un día mágico para grandes y pequeños.

Los Reyes Magos saben que el juego es una experiencia que los niños viven a nivel espontáneo, que es necesario pues jugando aprenden, conocen y se relacionan con el mundo que les rodea y que el juguete es el instrumento que lo facilita. Los juguetes son esenciales en el proceso de maduración del niño al descubrir la relación causa-efecto y ensayo -error, imprescindibles para el aprendizaje. Todas las habilidades intelectuales, psicológicas y sociales se hallan integradas en el juego.

La experiencia de siglos de sus Majestades con respecto a los juguetes que les gustan y necesitan los niños según sus edades es muy valiosa para acertar. Y por eso nos recomiendan tener en cuenta las cuatro etapas evolutivas (según el psicólogo Jean Piaget) y que cada una desarrolla un tipo de juego predominante.

Etapa psicomotriz que va desde que nacen hasta los 2 años, en esta etapa aprenden a manipular objetos, cogerlos, abrir, cerrar, estirar, golpear, chupar, morder, les llama la atención sus colores, formas, tamaños, texturas y sonidos, necesitan juguetes para desarrollar la observación, la coordinación ojo-mano, destreza manual, precisión. Exploran el mundo a través de los sentidos y el movimiento.
Los juguetes recomendados en esta etapa son piezas grandes de construcción, torres de anillas o bloques, encajables de formas variadas, pelotas, juguetes de arrastre o impulso.

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Etapa pre-operacional ocupa desde los 2 a los 7 años en ella surge el juego simbólico en el que no necesitan tener el objeto físico si no que cualquier cosa puede valerles gracias al uso de una gran imaginación, un palo, una caja, un trapo, una cuerda… Los niños crean situaciones en las que son sujetos activos y protagonistas, elaboran sus propias reglas e historias, imitan roles y gestos. Juegan a ser médicos, maestros, mamas y papas, soldados, superheroes, juegan a hacer la compra a cocinar, a arreglar un coche, a construir su fortaleza, a salvar a la princesa, a desenmascarar al malo…..y “al infinito y mas allá”. El juego simbólico estimula el lenguaje, favorece la socialización, contribuye al desarrollo cognitivo, a la gestión emocional y a la creatividad. Cuando el niño juega hace uso de su fantasía pero su aprendizaje es real.

Son capaces de ver el mundo desde otra perspectiva convirtiendo lo ordinario en extraordinario.

Prácticamente todo lo que haya en casa que no suponga un peligro para ellos puede serviles para jugar, no hay más que ver a un niño abriendo un armario de la cocina, cómo miran con sus ojos de sorpresa y empiezan a sacar cacharros ( con la supervisión de un adulto). Por eso a los Reyes les piden juguetes que imitan labores y oficios, cocinitas, coches, muñecas, herramientas, pinturas, plastilinas, además de juguetes que les permitan más autonomía como bicicletas, patines, patinetes, balones…para jugar al aire libre.

“Cada niño es un artista. El problema es seguir siendo un artista cuando creces” Picasso

Etapa de operaciones concretas comprende desde los 7 a los 12 años y el niño es capaz de aplicar la lógica a objetos presentes fisicamente, siendo capaz de organizarlos, clasificarlos y categorizarlos. Aparecen las reglas en los juegos con competencia entre participantes. En grupo se deciden las normas, se negocian y se cumplen. Por eso les gusta tanto jugar al futbol, las competiciones, las representaciones, los juegos de mesa, las cartas…

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Etapa de las operaciones abstractas aparece a partir de los 12 años en la cual el niño es capaz de hacer deducciones, crear hipótesis, sus juegos favoritos son los juegos de rol, los videojuegos en los que necesitan establecer estrategias para conquistar sus retos.

Consideración especial tiene los videojuegos, puesto que los niños de hoy han nacido en la era digital. Los hay para todas las etapas y también tienen ventajas: favorecen la organización espacio temporal, la coordinación óculo-motora, desarrolla destrezas básicas como la rapidez de reflejos, la memoria, la creación y puesta en práctica de estrategias y estimulan la concentración, ademas de ser buenos simuladores de la realidad. Para hacer un buen uso de los videojuegos debemos tener en cuenta las indicaciones de los creadores con respecto a la edad recomendada y controlarles el tiempo de juego. Si ademas jugamos con el niño compartiendo momentos de ocio conoceremos mejor sus intereses y aficiones.

Conocer el desarrollo evolutivo del niño es importante a la hora de hacer la carta a los Reyes pues si le damos un juguete que no se ajusta a su etapa de desarrollo no será un desafío para él porque no lo encuentra divertido o no cubre su necesidad de aprendizaje.

Además de hacer la carta a los Reyes Magos con los juguetes más adecuados, los padres o tutores y maestros debemos estimular su creatividad para aumentar su diversión y aprendizaje. El siguiente video muestra comó  una simple caja de cartón da lugar a múltiples juegos dejando volar la imaginación favoreciendo la creatividad y el ingenio, logrando momentos de emoción y diversión.


La pregunta del millón es: ¿cómo hacerlo?

Pautas para estimular la creatividad

– El aburrimiento es el preámbulo al juego y a la creatividad.

– Fomentar la observación de entorno.

– Cambiar de ubicación objetos cotidianos, buscarles otro uso o mejorarlos.

– Limitar los recursos obligando a crear algo nuevo con escasez de medios.

– Evitar los juguetes “payaso” que solo tienen la función de entretener y hacen que los niños sean pasivos espectadores.

– Ofrecer juguetes con calidad ( los que contribuyen a su aprendizaje y de buenos materiales).

– Proporcionales un espacio de juego para dar rienda suelta a su imaginación.

– Salir a la calle, al campo, a la playa.

– Invitarles a la lectura y a la creación de historias.

– Darles confianza para que aprendan de sus errores, no sobreprotegerles.

– Tener en cuenta sus gustos, opiniones e ideas.

– Satisfacer su curiosidad contestando a sus preguntas.

– Mostrar interés por sus iniciativas.

– Fomentar su motivación para alcanzar sus metas.

– Jugar con ellos, tirarse al suelo, dedicarles tiempo, sugerirles no obligarles.

 

Y a la hora de recoger facilitarles la labor con cajas o cajones grandes para que los niños puedan hacerlo solos, con normas básicas, estableciendo rutinas diarias y reforzando cuando lo hagan bien para que lo repitan.

Aprovecho para desear a todos los lectores del blog Felices Fiestas y Felices Reyes Magos y que la ilusión de ese niño que todos llevamos dentro siempre nos acompañe.