¿Cuántas veces ha sentido una mujer que su pareja masculina no sabe interpretar sus sentimientos?
La explicación es la forma de utilizar ciertas partes del cerebro a la hora de abordar los problemas. Los hombres pasan a la resolución saltándose la fase de análisis de los sentimientos de otros y esto está causado por la diferencias cerebrales y hormonales.
Los grandes avances puestos a merced de la ciencia han logrado establecer con mayor certeza las diferencias entre hombres y mujeres. Ambos cerebros son distintos pues todas las células tienen inscrito su género en los genes XX y XY.
Al principio todo es femenino, pero a la octava semana de gestación los testículos comienzan a producir testosterona, la hormona encargada de la líbido y la agresividad.
Por su parte la hormona femenina, los estrógenos, potencian las conexiones neuronales en el área del lenguaje y propician el mayor número de neuronas espejo que nos llevan a imitar la conducta del que tenemos enfrente y sintonizar con su estado de ánimo, motivo por el cual las mujeres tienen mayor capacidad para la empatía.Captar lo que sienten los demás resulta muy útil para la madres, en las relaciones sociales y en los negocios.
Por otro lado las uniones de fibras temporoparietales,  asociadas a la empatía cognitiva, son mayores en los varones, lo que les lleva a buscar soluciones a los problemas que causan malestar emocional. Mientras ellas necesitan ser escuchadas y atendidas, ellos están pensando en la solución.
Para nosotras la comunicación es el fin para ellos es el medio.
Biológicamente el hemisferio izquierdo del hombre es más grande. Este es el cerebro racional, analítico, lineal y sistemático. Tienen mayor desarrollo las áreas visoespaciales,  de ahí que prefieran pararse a leer un mapa mil veces que preguntar a un lugareño.
Las mujeres tienen más desarrollado el hemisferio derecho, que es más emocional, artístico, imaginativo, intuitivo, sintético y útil para el liderazgo. Los dos hemisferios de la mujer trabajan de forma más integradora debido a la mayor densidad  de fibras neuronales entre ambos, que hace que manejen más información sin desconcentrarse.
En el cerebro del varón, el flujo de información entre ambas mitades, la verbal y la racional, es menor y le resulta más difícil expresar lo que siente.
También en el hipocampo encontramos diferencias que se manifiestan en la forma de recordar.
Ellos son capaces de almacenar más datos. Prueba a preguntar la alineación de su equipo de fútbol de hace 10 años…no van a fallar.
En cambio la mujer recuerda mejor los detalles. Como a qué olía o qué sonaba o qué llevaba puesto el día que conoció a su amado.
Respecto al tamaño del cerebro, el masculino es mayor en masa. Eso no quiere decir nada, pues  hay primates con mayor volumen y con menos prestaciones. Lo importante está en que ambos, el masculino y el femenino, tienen el mismo número de células y el mismo CI, donde no se han encontrado diferencias.
Donde sí hay una diferencia significativa es en la zona del hipotálamo, que alberga el deseo sexual. En el hombre es 2,5 veces mayor y eso explica que estén listos para aprovechar cualquier oportunidad de tener sexo. Luego se olvidan de los detalles, justo lo que nosotras más valoramos.
Los modelos de comunicación son patentes desde la infancia. Las investigaciones en este sentido confirman que, independientemente del ambiente y cultura, los niños rechazan juguetes de niñas, léase muñecas, a no ser que utilicen su cuerpo descabezado por bate y la cabeza amputada por pelota. Los niños se inclinan por juegos competitivos y las niñas por juegos cooperativos.
Aceptar que estas diferencias existen, me anima al conocimiento personal y del otro como vía para descubrirlas y potenciarlas, en favor de mejorar la comunicación y para sacarles mayor provecho en el marco personal y laboral,  sumando diferencias para ser mejores y más felices.
Mujeres y hombres somos diferentes. !AMEN!.
Os dejo con este divertido video que ilustra estas diferencias.